Un acuerdo (realizado con apus de la selva central) que suena a triunfo a medias para todas las partes del conflicto. A medias, sobre todo por los muertos (identificados y los que no). De todas maneras, lo concreto es que (piconería de por medio), los halcones, los que pedían que se gasten todas las balas de las AKM, han quedado fuera de juego. Triunfo personal también para Simon, quien puede acumular esta negociación. Ya otras comunidades amazónicas pueden seguir el camino marcado para exigir sus propias derogaciones.
El problema recae nuevamente en el congreso, donde el APRA ahora está preocupado por los nacionalistas suspendidos, necesarios para tener los votos suficientes para la derogación. Me imagino que ya están pensando en el regalo por fiestas patrias para Unidad Nacional.
Lo otro tiene que ver con que se resuelva el tema de los muertos y desaparecidos. Demasiadas denuncias no pueden pasar desestimadas y requiere un trabajo que no levante la mínima sospecha de parcialidad.
Jacqueline Fowks en Notas desde Lenovo publica el acuerdo completo.
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